El estrangulador de Flagler | Alexandre

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Un fuerte olor a hierba quemada  llega hasta mi hoy, a lo lejos aparecen pequeños incendios imprecisos sobre el cielo, parte del pantano debe estar ardiendo, siguen los animales llegando  hasta mi puerta. Luisa M ya se fue al invernadero como cada mañana y yo trato de escribir sobre arte y ver el mundo mas cercano, la muerte ahora es lejana, el peligro de algo que no veo y aquí les va este recuento.

Recuerdo mis primeros años en Miami antes de meterme en el negocio de las rastras y recorrer este enorme y bello país. Había recién llegado y mi primer empleo fue en exactamente en Flagler y la 81, en un enorme almacén de conservas, donde diariamente llevaba de un lugar las cargas de mercancías en el montacargas, mi primer vehículo en Norteamérica.

Estamos hablando de mediados de los 90s. Me levantaba a eso de las 4:00 AM y salía a tomar un autobús que me llevaba desde el down town por todo Flaguer hasta un poco más allá de la 81 que era mi parada habitual. De ahí hasta el almacén tenia que avanzar como unos 10 cuadras a pie en la tupida madrugada. Corrían rumores y alguna que otra noticia en la TV sobre la presencia de un extraño asesino que había estrangulado a más de dos victimas ya, sobretodo mujeres. Uno de los caso mas mencionados fue el de Laetitia Wilker y Fanya Donoso, dos bellas jóvenes de origen brasilero que venían de alguna fiesta en la madrugada y que en medio de la resaca y la trasnoche habían encontrado la muerte, brutalmente estranguladas, primero amarradas y después ejecutadas una a una y delante de otra.

Específicamente el radio de acción de este misterioso asesino era la calle Flaguer. Al punto de llegar a conocerse popularmente y entre la población como el estrangulador de Flaguer.

Si los guionistas del actual CSI Miami hubieran escuchado esta historia anteriormente de seguro hubieran sacado una temporada completa con la historia, de hecho me pregunto si no lo habrán pensado ya.

La policía y las autoridades seguían detrás de este extraño personaje que ya llevaba más de 12 victimas en la pintoresca y abarcadora calle.

El 14 de marzo, aparecieron en un apartamento de Flaguer y la 73 un grupo de 5 personas estranguladas, una de ellas apuñalada al parecer por hacer resistencia. El grupo se reunía en este local para realizar  filmes pornográficos. Tres actrices, la directora y un camarógrafo. De las actrices no se supo nunca la identidad solo la  de una Helen Davidoff, una prostituta y narcómana. Se encontraron muchas de las cintas que producían y algo de droga en el apartamento.

Algunos investigadores añaden al estrangulador de Flaguer características atípicas dentro del perfil psicológico de otros asesinos en serie, sobretodo la diversidad de sus victimas.

La madrugada del 12 de julio del 96, Roselin McCoemak, una joven estudiante se dirigía a subirse a su auto cerca de las 5 AM cuando fue atacada por el estrangulador el cual la atrapo fuertemente dejando inconsciente, no pudo completar su crimen ya que el chófer de un autobús freno su vehículo y se bajo con una UZI haciendo ráfagas al aire,(según criterios y declaraciones posteriores la UZI era totalmente legal y el chófer de raza negra la llevaba consigo en el ómnibus al haber sigo colaborador por la parte norteamericana en los años 70 con determinados grupos israelíes).

La joven Roselin recordaba un rostro impreciso ya que el ataque fue por espalda, el chófer dice haber visto a un hombre con un sobretodo negro y gorra de los Gigants de NY blanca que al parecer  tenia una barba pero tampoco pudo ver bien, tampoco supo exactamente a donde disparaba. Este fue el testimonio más cercano a la descripción del estrangulador. Al igual que el Jack el destripador del lejano Londres, este asesino comenzó a entrar en el imaginario popular y la sospecha y paranoia sobre quien pudiera ser fue a todos lados. Algunos declaraban que se trataba de agentes de Castro, sospechas hacia todos lados y sin importar clase y cargo, desde altos ejecutivos políticos de la ciudad hasta algunos homeless del down town e inclusive estrellas de cine y de la música que habían implantado sus residencias aquí por esos años.

Aunque la sospecha mayor cayó sobre Jick Serit uno de los más importantes dadaístas franceses echado al olvido por el resto de su grupo  y residente en la Florida desde los años 40. Esta versión tenía como base el hecho de que el criminal muchas veces dejaba en la escena del crimen, una tarjeta en francés con la iniciales “JC” y un escalpelo que cortaba a la luna cortando la luna, detrás una foto de la perra Laika.

Ambas versiones fueron descartadas,  Serit fue llevado a interrogatorio muchas veces probándose que era inocente y que no tenia nada que ver con aquello.

La próxima victima mortal seria la señora Laureen Ernestina Lunz. La misma salio a regar sus plantas en el horario de las 5 y media AM cuando fue atacada en su propio jardín y brutalmente estrangulada y violada.

El estrangulador de Flager seguía haciendo de la suyas y nadie lograba dar con el.

El 5 de enero del 97, una joven apareció estrangulada junto a unos contenedores de Flaguer y la 64, también violada. Lo inusual es que el asesino comenzó a atacar a personas masculinas también. Los ancianos, John Ripley y José Fernández, pareja gay que salían a pescar en la madrugada del viernes 11 de febrero del 97 fueron asesinados. En un inicio amarrados y al parecer uno vio como era estrangulado el otro modus operandi recurrente en sus violentos crímenes. Ambos violados postmorten.

Muchos residentes de Flaguer decidieron mudarse a otras zonas y el precio de las propiedades en la zona bajo muchísimo de precio.

La ciudad parecía asistir al encuentro de un engendro del mal, un peligro latente para la población civil. Se trazo una cacería y búsqueda intensa pero todo fue en vano. Ahora viene mi anécdota.

Una de esas madrugadas me dirigía como todos los días a mi trabajo ya con una tensión inusual producto de las noticias y todos los comentarios sobre este Jack the riper miamence.

Avanzaba entre la noche sobre el mismo Flaguer, apuraba mis pasos y sentía como si alguien viniera detrás de mi siguiéndome. La calle desierta, era imposible que pasar alguien  a esa hora por esa zona. Me detuve, me vire rápidamente y la calle seguía vacía, no tenía nada con que defenderme ante algún ataque, error mío ya que podía haber sido atacado no solo por el estrangulador de Flaguer, sino por cualquier delincuente menor y pasar un buen susto.

Continué avanzando, volví a sentir la sensación de que alguien estaba detrás, temí por mi hombría recordando uno de las acciones realizadas por el criminal. Preferí morir antes que eso, recordé  al amigo del Cáscara en Alegrías de sobremesa…Un samurai no muere así… pero con los serial killers nadie sabe.

Me vire de pronto y efectivamente observe  la silueta de un hombre alto de unos seis  pies con un sobretodo y la mencionada gorra de los Gigant NY blanca y algo sucia. Salio a mi vista. Me miro, entre la luz de un poste vi un sonrisa que me heló los huesos, un terrorífico escalofrío se apodero de mi. Quería correr pero no podía por el miedo, los nervios, aun no lo puedo saber.

El hombre se acercaba a mi y pude ver entre las raras imágenes que eran como salidas de un filme de John Carpenter una extraña arma que portaba en su mano y que brillaba ante el paso del alumbrado publico.

Se acerco a mi, me enderece de golpe, decidí enfrentarlo con una rara valentía no usual en mi, el tipo se acercaba cada vez mas, ya casi cerca, ya casi su arma de trabajo, su arma de muerte al aire sobrevolando para ir a parar en mi rostro, cuando un estruendo enorme zumbo por todo el aire.

-¡Hijo e puta…te mato!- (I’ll fucking kill you, you son of a bitch!)

Varios policías y el supuesto ex agente negro del Mosard disparan hacia todos lados, un tipo salto de una casa encuero por la ventana y todo el vecindario se despertó el que lo tenia en planes y el que no. Se trataba de una emboscada al parecer usando de guía al chófer del autobús, fiel conocedor de toda la zona, el cual había pedido llevar su arma bajo promesa de no disparar a no ser una situación extrema, promesa incumplida.

Seguía yo petrificado por los nervios en lo que varias patrullas llegaban y aullaban con las luces todo el barrio. El  asesino se dio a la fuga saltando por uno de los callejones de un condominio cercano. De un filme de Carpenter estaba ante un capitulo de Miami Vice con Don Jonson, el Cáscara, revolver recortado, Miami, asesino, Jack el destripador, un filme viejo que vi en el Ambassador de Sherlock Holmes , Viernes 13 con Halloween y toda la parentela como diría un amigo mío en fin….. creo que estaba en shock.

Un security de otro condominio donde continuó la persecución se tiro al piso y bramo en coreano un extraño poema. A mi me llevaron hasta un hospital  y después de un rato y una taza de café americano recuperé la conciencia y rememoré un poco lo que había sucedido.

Me llevaron a una estación ya recuperado, donde hice un retrato hablado del rostro del perseguido. Realmente, lo que me recuerdo de su rostro es que a su vez me recuerda otros  muchos rostros, muchas caras, muchas facciones imprecisas e inconexas dentro de un mar de gente. Aquella noche y aquel recuerdo provocaron una serie de pesadillas que a veces sigo evocando.

En la estación me entre de cómo termino la persecución. Siguieron al asesino varias calles y este tomo un auto moviéndose hasta otra parte de la ciudad donde fue cercado en una manzana. El criminal se introdujo en una galería de arte muy importante cuyo nombre prefiero reservarme, estamos hablando ya de las 6 00 AM, la policía dio con el lugar y lo rodearon. El estrangulador de Flaguer violentó una puerta rasera y se internó en la galería donde estaba expuesta la obra de un artista cubano (tampoco es  importante especificar) , en medio de la persecución y ante los cuadros del susodicho artista el estrangulador lanzó un grito cual el de Munch que mucho sobrecogió a todos los policías que allí se encontraban, un grito demoníaco de terror y de odio, de desesperación, el grito de una sociedad envuelta en el miedo y la paranoica de los medios, o simple y llanamente que no le gusto la obra del artista, esto quedara en el misterio siempre. Pero el grito hizo congelar de miedo a todos los policías que desde afuera no se atrevían a hacer nada.

Después del grito hubo un largo silencio , roto por los  gritos de guerra lanzados al aire por el -ranger-conductor de la ruta Flaguer, el cual continuaba pegado al grupo ya que al  parecer en medio de la euforia y la adrenalina los policías no repararon en ello, teniéndolo como uno mas del equipo policial.  En medio de la inercia y el miedo de los otros policías este  comenzó a disparar como en la escena final de Scarfase gritando improperios en ingles bajos las largas y expansivas ráfagas de su UZI propiedad israelí. El impulso hizo que la  policía entrara al lugar, ahora totalmente vacío. El criminal había escapado como por arte de magia, no se pudo encontrar ni nunca se supo por donde escapo.

La vida continuo  normal después de todo esto, creo al chófer le otorgaron alguna orden por el heroísmo y siguió conduciendo su ruta muchos años mas. Lo vi varias veces después. Yo continué en el almacén de Flager, unos meses más hasta que me fui de la Florida a recorrer el país supuestamente a trabajar en unas canteras en Dakota pero esa es otra historia.

El estrangulador de Flaguer quedó en el misterio y casi como una leyenda urbana de la ciudad de Miami. Al igual que otros asesinos seriales norteamericanos como el Zodiaco, desapareció para siempre sin dejar pista alguna y sin volver a repetir crimen.

Hace algún tiempo que no visito la calle Flaguer, homenaje a aquel fundador, piedra angular de la ciudad el cual nunca pudo imaginar que su nombre estuviera vinculado al de un siniestro asesino por esos avatares de la vida y el destino.

Desde aquí veo a Luisa M, es bella, su silueta se desdibuja tras los mosquiteros del jardín, esta sembrando nuevas semillas que trajo de Italia, su cuello es bello, asombroso, fiel materia para alguna de las piezas olvidadas del acusado Serit. Sigo escuchando Mates of estate,  Beautiful dreamer. Que cosas tiene el destino, extrañas casualidades, sensaciones encontradas en medio de la nada. Creo que he vivido mucho, Luis M me mira ahora y sonríe, solo nos separan unos metros…

Camilo Alexander
Everglades City, Collier County, Florida; abril 2009.

Notas:
Hace tres años, en el norte de Naples encontró el cadáver de un hombre en una casa trailer alejada ya en avanzado estado de descomposición. De identidad desconocida, se encontraron en el lugar muchos artículos raros como coleccionados de otras personas. La famosa gorra de los Gigants de NY y una prensa antigua con los tipos de JC, no se ha probado aun la vinculación del cadáver y los objetos con lo que pudo ser el estrangulador, aunque aun el caso esta abierto y bajo investigación.

El 23 de agosto del 2004 se encontraron 9 cadáveres en una fosa común en el patio de una casa cercana a la zona de Flaguer, se cree están vinculadas a los crímenes del estrangulador de Flaguer.

El 17 de febrero la policía del estado de NY detiene en la interestatal 58, a Edgar Alain Pope, alias Jean B, un imitador del estrangulador de Flaguer, residente original de la Florida el cual llevaba el cadáver de una joven estrangulada en el maletero de su auto. Y una gorra de los Gigants de NY blanca. Muchos de los crímenes de este imitador mezclan relatos de Edgar Allan Poe con las acciones del estrangulador de Flaguer.