Pretender vivir la mas pulcra e inmaculada de las comunidades,
es síntoma de que algo oculto y muy sucio vive allá dentro;
carga tenebrosa que se arrastra en silencio,
íntimamente.
Maldita histeria colectiva!
Ruedan lustrosas capsulas computarizadas hasta los cojones,
-los enfermos adentro-,
deleznables alaridos rebotan en los cristales blindados.
Se escucha la vos de un viejo que ladra;
la mas potente
aferrados a mandos de falso palisandro,
cargados de grasa,
-de puerco cubano-;
entran a buscar mas, -y si no-, se paran en la ventanilla,
los fuking Yucas,
a despachar su autoridad,
a odiar con dignidad y cuantiosa decencia.
Maldita decencia!
Depuradamente catalogan en denigrantes adjetivos;
maricones peter-pan,
malagradecidos café-conleches,
marielitos de mierda,
sinvergüenzas!
Balseros muertoehambres!
Arrastraos!
Indios cochinos,
suramericanos de mierda!
Fuking niggers!
Malditos cubanos!
Ordinarios!
Ignorantes!
Saludable amalgama orgánica con apariencia a mierda,
descansa en el fondo del pantano,
-literalmente en el fondo-.
Arriba es estéril.
Cuanta agua y pan despilfarrado.
Arriba, si, arriba hay mucho refresco,
gaseosas,
cantidades inconmensurables de cables,
cristales,
minerales foráneos,
caucho,
y mucha mierda.
Bazofias.
Una capa de basura entre el cielo y la tierra.
Maldito Gueto!
Pretenciosos!
Esquizofrénicos de tipo paranoico!
Chicharrones!
Oficinistas!
Burócratas!
Comemierdas!
Liberto Henríquez De Lure
Hialeah, Diciembre 2008.
